Rusia, acaba definitivamente con la pena de muerte

La pena de muerte figura todavía entre los castigos contemplados por el código penal ruso, pero no se aplica desde 1996 gracias a una moratoria que impuso el entonces presidente Borís Yeltsin. El primer mandatario cumplía así el principal requisito para que Rusia pudiera ser admitida en el Consejo de Europa. Los tribunales, sin embargo, han seguido recurriendo a tal condena, aunque se conmutaba automáticamente por la de cadena perpetua. Ahora, tras el fallo emitido ayer por el Tribunal Constitucional, la pena capital no podrá volver a dictarse ni ejecutarse en Rusia.
.
Pero tendrá que ser la Duma, la Cámara Baja del Parlamento, la que formalice la total desaparición del máximo castigo mediante la ratificación del protocolo número 6 de la Convención Europea de Derechos Humanos. El presidente de la Cámara, Borís Grizlov, ha señalado que no habrá tiempo de satisfacer tal requisito de aquí al 1 de enero, cuando vence la moratoria, por lo que ésta tendrá que ser prorrogada.
.
La proximidad del vencimiento de la moratoria es precisamente lo que hizo que el Tribunal Supremo ruso enviase una interpelación al Constitucional. Había que decidir si habría prorroga o se restablecía otra vez la pena máxima. Uno de los argumentos presentados en favor de ejecutar a los reos, además del deseo de la mayoría de la población, es la existencia de jurados populares, condición con la que quedó vinculada la moratoria en la década pasada. Pero el presidente del Constitucional ruso, Valeri Zorkin, ha dejado claro que, además del compromiso de Moscú con el Consejo de Europa, la no aplicación de la pena de muerte se ha convertido ya en norma.
.
Según los sondeos, cerca de un 75% de los rusos (el porcentaje sube mucho más en las zonas con terrorismo permanente, como en el Cáucaso Norte) consideran necesario que los delitos graves sean punidos con la muerte. Sin embargo, las instituciones (Presidencia, Gobierno y Parlamento) han venido defendiendo lo contrario. Las organizaciones rusas de derechos humanos han dado la bienvenida la decisión del Tribunal Constitucional.
.
Hasta 1996, en Rusia eran ejecutadas cada año entre 500 y 700 personas. El método utilizado era un disparo de pistola en la nuca, efectuado por sorpresa y sin ceremonial alguno. Desde el momento de la sentencia, el condenado no sabía en que momento dejaría este mundo ni en qué parte de la prisión. La muerte le podía sobrevenir cuando menos lo esperaba en la ducha, en un pasillo o en su propia celda.
.
.
Fuente:ABC.es



Comentarios